Económia

Argentina aprobó la ley para pagarle a los fondos buitres

Luego de una larga sesión que se extendió por más de 12 horas, la Cámara de Senadores del parlamento argentino aprobó la ley para pagarle a los holdouts. Sin embargo, aún restan una serie de pasos. Qué significa esto para el gobierno de Mauricio Macri, y qué significa para el kirchnerismo desde el lado político: ¿una oposición fragmentada?

Como toda sesión agitada, la de la Cámara de Diputados había sido larga, un poco tediosa y engorrosa. Hace 15 días, en el Parlamento argentino se había dado media sanción a la ley que permitiría pagarle a los fondos buitre en Argentina. Ayer, en otra maratónica sesión de más de 10 horas, el Senado convirtió en ley la iniciativa que podría ponerle fin a un largo capítulo de la historia de ese país: pagarle a los fondos buitre, aquellos que no aceptaron el canje de 2002 y reclaman unos 9.000 millones de dólares.

El proyecto se convirtió en ley cerca de la 1 de la mañana, con 54 votos afirmativos contra 16 negativos. Lo que se votaba era la llamada “Ley de la normalización de la deuda pública y recuperación del crédito”. La importancia de esta iniciativa es que, técnicamente, deroga dos leyes anteriores (para dar de baja una ley se debe aprobar una nueva que diga que la anterior no rige más): las llamadas Ley Cerrojo y Ley de pago soberano, que impedían al país realizar ofertas superiores a lo pagado a los bonistas que sí aceptaron el canje.

A partir de ahora, lo que el Gobierno argentino podrá hacer será contraer deuda para pagarle a los holdouts. Es decir, no alcanza con la aprobación de la ley que deroga las otras normas, sino que el Estado argentino tiene que salir a endeudarse para pagarle a los buitres.

Esto significa que Argentina tiene que conseguir financiamiento: inversores que quieran poner el dinero para que, una vez endeudada, la Casa Rosada pueda pagarle a los tenedores de deuda que están en litigio con el Estado desde hace años.

Lo cierto es que el juez Thomas Griesa, el magistrado neoyorquino que hizo lugar a los fondos buitre (los más conocidos, NML Capital de Paul singer y Aurelius, de Mark Brodsky) puso como fecha límite el 14 de abril: antes de esa fecha, Argentina deberá haber conseguido el dinero, o el nuevo acuerdo pactado se caerá y volverá a fojas cero.

En este sentido, el 13 y 14 de abril serán las fechas clave para el gobierno de Macri. El 13, la Cámara de Apelaciones de Nueva York escuchará a los abogados argentinos y a los de los fondos buitre, que se niegan a que se levanten las medidas cautelares tal y como dispuso el juez Griesa. Luego, el gobierno argentino estará habilitado para pagarle a los holdouts con bonos a 5, 10 y 30 años. Todo esto si la Cámara ratifica la orden del juez neoyorquino. Si no, el pago no podrá realizarse.

El resultado, en el mejor escenario para Argentina, es que Griesa levante las medidas cautelares que tienen a la Argentina en ‘default’, una vez cancelada la deuda. Así, el Estado argentino podrá también pagarles a los bonistas de los canjes de 2005 y 2010.

Quien estará encargado de negociar para que entre el dinero al país será el Ministerio de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat-Gay. Para esto, a partir del 11 del mes que viene viajará por Europa y Estados Unidos para convencer a bancos e inversores que compren bonos argentinos para cumplir con las obligaciones financieras.

Así, lo que se aprobó ayer en el senado fue un endeudamiento por 12.500 millones de dólares: el pago en efectivo a los buitres es de 11.864 millones.

El costado político: ¿un macrismo más unido o un kirchnerismo más disgregado?

Más allá de la cuestión económica, el macrismo tiene otros motivos para festejar: una victoria con épica en la Cámara alta. ¿Por qué?

El macrismo cuenta solo con 15 senadores propios. Esto significa que no tiene quórum propio, es decir, que por sí mismo no puede llamar a sesionar, sino que necesita convencer a otros bloques. La victoria fue rotunda, como se mencionó: 54 votos afirmativos contra 16 negativos. Esto significa que el macrismo consiguió muy fácilmente lo que necesitaba para aprobar la ley. ¿Esto significa que el kirchnerismo cedió terreno?

Uno de los referentes del kirchnerismo, Miguel Ángel Pichetto, votó a favor del macrismo. “Estuve en un proceso de lealtad indisoluble con mi gobierno hasta el último día pero la Presidenta, cuando se fue, nos despidió en Olivos y nos dijo: ‘Hay que tratar de ayudar al gobierno, no hay que bloquear. Ahora viene un debate mucho más horizontal”, justificó. El senador fue duramente cuestionado por los kirchneristas más duros.

“Si no se arregla con los buitres, la litigiosidad va a aumentarse de una manera exponencial, con alto riesgo para el país. El problema no es solamente pagarles a estos bonistas malos, malísimos. Nosotros tenemos que recuperar la capacidad de pago para pagarle a los bonistas reestructurados, que desde el 30 de junio de 2014 que no cobran”, argumentó Pichetto.

Más allá de su explicación, Pichetto lanzó una declaración explosiva, que denotó que el kirchnerismo está quebrado en su interior: “Ya no estoy atado por las obligaciones que me determinaba ser gobierno y oficialismo. Recuperé la capacidad de decir lo que pienso”, aseguró.

Por su parte, la negativa al pago a los buitres fue liderada por el kirchnerismo duro: las cuatro senadoras de La Cámpora y legisladores de Buenos Aires, Chubut, San Luis, Neuquén, Santa Cruz, Chaco y La Rioja. Y con un condimento particular: estos últimos dos casos, contra el pedido de sus gobernadores.

Otro referente del kirchnerismo fue a partir de dos legisladores de la Provincia de Buenos Aires: Juan Manuel Abal Medina votó en contra, María Laura Leguizamón, muy cercana a Cristina Fernández de Kirchner, emitió su voto a favor.

Así, las distintas posiciones demostraron sin lugar a dudas una certeza: la división al interior del kirchnerismo.

Por el contrario, en el macrismo fue todo festejo: “Podemos estar contentos. No tenemos que dar por supuesto que siempre tendremos esta mayoría, pero lo que queda claro con esto es que se va consolidando una dinámica de trabajo que invita a consensuar. Nosotros nos basamos en el consenso y la votación prueba que estamos construyendo confianza”, aseguró Marcos Peña, ministro de Gobierno argentino.

Fuente y foto de archivo: E.S.INICIATIVAS PERIÓDICO INDUSTRIAL

 

 

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